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Junta General ICAM: el decano pide "un acto de fe" sobre la partida opaca de ayuda profesional

Fotografía: ICAM
Ayer, martes 20 de marzo, se celebró en el Hotel Novotel de Madrid la Junta Ordinaria y Extraordinaria del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, cuyos principales puntos a tratar se centraban en la aprobación de las cuentas anuales del ejercicio 2017 y la aprobación de los presupuestos de 2018. 

Ciertamente nos encontramos ante una Junta atípica, ya que las cuentas del ejercicio anterior no eran explicadas, ni defendidas de los furibundos ataques que recibieron, por la Junta de Gobierno saliente encabezada por Sonia Gumpert. Ante esta situación, el actual Decano, José María Alonso, señaló que la persona encargada de las explicaciones relativas a estas cuentas sería la directora general de la institución, Noelia Fantova, quien procedió a explicar de forma pormenorizada las cuentas y las correspondientes partidas con eficacia. 

Estas explicaciones no parecieron ser bastante ante determinados -y minoritarios- sectores del público asistente -lamentablemente escaso como suele ser habitual en estos encuentros colegiales- y requirieron explicaciones concretas respecto de determinadas partidas, explicaciones que fueron cumplidamente realizadas por la Sra. Fantova. 

Pudimos observar las habituales preguntas de la Asociación Libre de Abogados y Abogadas (ALA) y de Manuel Valero quien, nuevamente, actuó como si no hubiera pertenecido a la Junta de Gobierno saliente y todo le fuera extraño y ajeno, situación que nos ha venido sorprendiendo los últimos cinco años. 

Especial extrañeza produjo a los asistentes el sorpresivo -o no tanto- cambio de criterio por parte de los miembros de la Asociación de Letrados por un Turno de Oficio Digno (ALTODO), que, si bien aprobaron efusivamente esos presupuestos hace unos meses, ayer criticaron de forma frontal las cuentas. Como ya se habrá percatado el lector, tras estas críticas no subyace otra cosa que los recientes enfrentamientos electorales por el gobierno del mayor colegio profesional de Europa. 

Sin duda resultó llamativo la falta de criterio y uniformidad de la actual Junta de Gobierno, ya que si bien en una primera intervención el Decano manifestó que la Junta no tenía un criterio definido, posteriormente defendió votar a favor de la aprobación de las cuentas por “lealtad institucional” para, finalmente, observar que no toda la Junta de Gobierno actuó con tal “lealtad institucional”, ya que hubo notas discordantes, como las de los diputados Juan Gonzalo Ospina y Raúl Ochoa -dos de los cuatro representantes cercanos a ISDE en la actual Junta-, los cuales se abstuvieron. 

Pese a estas minoritarias críticas, las cuentas del último ejercicio de la Junta de Sonia Gumpert fueron aprobadas por abrumadora mayoría. 

PRESUPUESTOS 2018: PROMESAS OLVIDADAS Y OPACIDAD

El siguiente punto conflictivo fue el de la aprobación de los presupuestos del ejercicio 2018. 

Ya de entrada nos llamaba la atención que algunas de las principales promesas electorales con las que la candidatura integrada por ISDE y grandes despachos alcanzó el gobierno colegial nuevamente se incumplen o cuando menos se posponen. La gratuidad de la formación, la bajada de cuotas o el voto electrónico, entre otras, no encuentran reflejo en los presupuestos y, en el mejor de los casos, tendrán que esperar a futuros ejercicios. 

Nuevamente la presentación de los presupuestos fue un tanto atípica, ya que el Decano empezó la defensa de los mismos excusándose en que la Junta de Gobierno entrante apenas había podido “jugar” con un 15% del presupuesto total, que rápidamente identificó en los siguientes puntos: 

- Fondo de Ayuda al Desarrollo Profesional por importe de 500.000 euros 
- Servicio de headhunter por importe de 50.000 euros 
- Gestión de conocimiento por importe de 100.000 euros 
- Secciones por importe de 175.000 euros 

Nuevamente se inició una sucesión de intervenciones relativas -en principio- a los presupuestos. En este sentido es importante que el Colegio haga una reflexión, y en especial el moderador del debate, ya que el secretario de la Junta, José Ignacio Monedero, permitió determinadas intervenciones no sólo excesivamente largas, sino principalmente, absolutamente ajenas a los presupuestos. 

Varias intervenciones se centraron en estos cuatro puntos que el propio Decano había señalado como la “marca de la casa” de los presupuestos, y las respuestas sobre los mismos no pudieron ser más desoladoras.  
Y es que no se pueden calificar de otro modo cuando el Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid es incapaz de explicar no sólo el destino de la propuesta estrella de los presupuestos, el Fondo de Ayuda al Desarrollo Profesional, sino que es incapaz de identificar los eventuales beneficiarios -los presupuestos señalan de forma expresa que serán los abogados jóvenes, pero en el debate el decano cambió de opinión y señaló a cualquier colegiado como posible destinatario- así como su forma de ejecución, para terminar solicitando nada menos que un “acto de fe” en la buena aplicación de tal partida presupuestaria. 

Igualmente ocurrió con lo relativo a las Secciones, sin duda uno de los mayores logros del equipo de Sonia Gumpert, ya que se observaron diversas contradicciones entre presupuestos y realidad. Seguramente por ello el ex presidente de la Sección de Iniciación y Desarrollo Profesional, Javier Alberti, cuestionó por el sorprendente incremento del presupuesto el cual se multiplica por diez en este nuevo ejercicio. 

Y es que para los colegiados asistentes resultó extraño el hecho de que fuera necesario dicho incremento presupuestario pues en 2017 las Secciones organizaron 95 encuentros y formaciones con un coste medio anual de cada Sección de, poco más, de 500 euros anuales. El Diputado Eugenio Ribón ofreció algunas respuestas algo confusas, ya que si bien no lo manifestó de forma expresa, si dejó intuir que la política que dicho departamento tenía de no pagar a los ponentes para evitar clientelismos iba a desaparecer, así como que se iban a promover premios y encuentros que incrementarán el coste de dicha partida. 

A preguntas de ALA, el Decano aclaró que el servicio de headhunter será interno, de tal forma que se dará desde el personal del Colegio y explicó que la partida de gestión de conocimiento no es otra cosa que suscripciones a bases de datos de jurisprudencia y legislación de uso colegial. 

Tras este –interminable- debate, finalmente las cuentas fueron aprobadas pese a las manifestaciones contrarias a las mismas y a sus claroscuros. 

De la maratoniana jornada colegial nos quedamos con varias conclusiones. La primera de ellas es que las elecciones del pasado mes de diciembre aún siguen coleando y que se observan, por así decirlo, "cuentas pendientes" entre determinados sectores. La segunda es que pese al esfuerzo del Decano en defender su presupuesto, se observaron serias carencias en lo que a transparencia y claridad se requiere, máxime en partidas de notable importancia, pero tomando la palabra a José María Alonso, muchos colegiados estaremos pendientes de que dichas partidas se apliquen de forma correcta y clara.

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